Critical Texts:

Baby boo  

Vudú,

by Johanna Caplliure (Spanish - English bellow)

 

 

Baby boo 

Vudú

1, 2, … 5, 6 y 7… y todo se reconvierte.

Los gusanos vuelven a la siembra

y los astros no alumbran la tierra

8 y 9…12 y 13, el de la mala suerte

Ubú Vudú

Telas, lentejuelas, 

colores brillantes

duelen como espuelas

hasta las vidas, de antes

Vudú, Bantú

7, 6 y 5 y 4


Restauración o muerte.

El aire se vuelve en vendaval

trae a la vida lo inerte

la mañana después del carnaval


3 y 2,


Cierra los ojos.

Pintura occidental

saca los huesos y ponlos a bailar

Ríe Goya en la saturnal


1

Ya no hay ninguno.

Voudou for Goya

(Hechizo para un tout-monde o soneto libre travestido). J.C.

Una marcha de espíritus

Los discursos del siglo XX dibujaron una imagen muy concreta para el pensamiento. Me refiero a la noción de constelación que a lo largo del tiempo se puso en relación con el proyecto filosófico de Walter Benjamin. Al conjunto de astros se sumaron el rizoma deleuziano y el archipiélago glissantiano. El pensamiento construye imaginarios vivos que transforman nuestro mundo y que ponen en peligro lo establecido. En el caso del pensamiento en archipiélago, además de constituir una filosofía planetaria en torno al concepto de créolité, este dibuja una estructura sobre las políticas de la otredad en forma de suma de islas. La créolité es una hibridación en perpetua transformación cuyo principio se hallaría en las correspondencias de fricción/afección entre colonizador y colonizado y que se extenderían como una repolitización de las relaciones, idea anunciada por Édouard Glissant en su Poétique de la Relation. En este sentido el vudú podría entenderse, en primera instancia, como un símbolo de los pueblos del Caribe. Pero, y siguiendo lo dicho, como una práctica cultural y cultual que nace con la fusión entre los ritos isleños de orden sincretista o animista de origen africano, el cristianismo católico y la convivencia de otras formas de creencia ocultista. 

Goya Voodoomania. Une parade royale sur Mars es la primera exposición individual en estado español del artista de origen caribeño-italiano Raphaël Barontini (París, 1984). En ella se abre el tiempo para un vudú reconstituyente. Es decir, la vudumanía planteada por Barontini operaría en dos escalas y una serie de capas. La primera escala sería una reconstitución de la historia de dolor y violencia del colonizado a través de la resurrección de los muertos. La segunda escala haría referencia a la escritura de una contra-historia donde las figuras negras adquieren el papel principal en una historia de las imágenes. Estas dos escalas se exponen en términos de muerte-vida, resurrección de los cuerpos, restauración de los poderes, sanación y exorcismo de los traumas -en su primera escala, y re-escritura de las historias de los otros -en la segunda. 

Además, un continuo de capas se entrecruzan sobre estas estructuras en una trama sobre la historia de la representación del poder en el arte. Esta se nos ofrece capitaneada por estandartes, banderas o pinturas que figuran un acercamiento a estudios sobre el retrato de la monarquía o nobleza europea -principalmente francesa y española. A los personajes de la pintura de corte se suman, a manera de collage deconstructivo, imágenes de estatuas-fetiche, de personas y personajes de una negritud panafricana. Este gesto de hibridación en la imagen vudú se traduciría como una forma de créolité. Por otro lado, otras veladuras crean un espacio de mascarada. Un desfile de carnaval parece nacer entre los colores brillantes de las telas de Barontini. Orfeu negro o el Arlequín de Goya, de los disfraces al trance, todo parece indicar que en este festejo la revuelta va a comenzar. La pesadilla se vuelve real a la hora del despertar. Los muertos han vuelto a la vida en una saturnal en la que el dios devora a sus hijos. Goya, como el primer pintor de la Modernidad, mostró en sus Caprichos, Pinturas negras o en Los desastres de la guerra toda la oscuridad del alma del ser humano. Y, sin embargo, en la tenuidad de ello un brillo asoma de nuevo. 

La vudumanía exploraría la posibilidad de un imaginario de futuro créole. Quizá en Saturno como soñara la diáspora en voz de Sun Ra. Quizá sobre la tierra de Marte. Así, Barontini nos hechiza con un sortilegio para un tout-monde. Aquí la magia palia los desastres de la historia. 


Johanna Caplliure, 2019

Text commissioned for the solo show Goya Voodoomania - Espai Tactel Gallery  (Valencia, 2019)

Courtesy of the Author and the Gallery.

 

 

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(English Version)

 

 

Baby boo

Vudu

1, 2, ... 5, 6 and 7... and everything goes back. The maggots return to the land and the stars no longer light the earth 8 and 9... 12 and 13... the one with bad luck

Abu Vudu

Cloths, sequins, brilliant colours hurt like spurs digging right into our lives, just like before

Vudu, Bantu 7, 6 and 5 and 4

Renew or die. The air comes back in a gale bringing the inert back to life the day after the carnival

3 and 2,

Close your eyes. Western painting brings out the bones and makes them dance Goya smiles in the saturnalia

 

1 and then there were none.

Voudou for Goya (Spell for the tout-monde or a sonnet in drag)



A spirit march

The discourses of the XX century sketched out a concrete image for thought. I’m referring to the notion of constellation, which over time has been put in relation to the philosophical project of Walter Benjamin; to the conjunction of stars was added the Deleuzian rhizome and the glissnatian archipelago. Thought constructs living imaginaries which transform our world and place our established principles in danger. In the case of archipelago thinking, not only does this construct a planetary philosophy around the concept of Créolité, it also draws up a structure over the politics of otherness in the form of the sum of islands. Créolité is a hybrid in constant transformation whose principle is found in the correspondences of friction/attachment between the colonizer and the colonized and which spreads out as a re-politicization of the relationships, an idea expressed by Édoard Glissant in his Poétique de la Relation. Thus voodoo may be understood, in the first instance, as a symbol of the Caribbean peoples. And so, following the above, as a cultural and cult practice born from the fusion between the island rituals of a syncretic or animist structure of African origin, catholic christianity and the living together with other forms of cult beliefs.

 

Goya Vudumania. Une parade royale sur Mars (Goya Vudumania – a royal parade on Mars) is the first individual exhibition by the Caribbean-Italian origin artist Raphaël Barontini (Paris 1984). In this, time is opened up to a regenerative voodoo. That is, the vudumania laid out by Barontini operates on two scales and on a series of levels. The first scale would be a reconstruction of the history of pain and violence of the colonized through the resurrection of the dead. The second scale would make reference to counter historical-writing, where the black figures take on the principle roles in a history of images; these two scales are set out in terms of death-life, resurrection for the bodies, restoring of powers, healing and exorcism of the traumas – on the first scale, and rewriting  the histories of the others – on the second.

Furthermore, a continuity of levels overlap each other on the structures in a interweaving on the histories of the representation of power in Art. This offers us, captained by banners, flags and paintings or pictures displayed, an approach to a study on the portraiture of the European monarchy and aristocracy – mainly French and Spanish. To the personalities of court painting are added, by way of the deconstructive collage, images of fetish-statues, people and personalities of pan-African black culture. The gesture of hybridization in voodoo images is translated as a form of Créolité. On the other hand, other coverings create a masked space. A carnival parade seems to come from brilliant colours of Barontini’s fabrics. Goya’s Orfeo Negro or the Arlequín, from the disguise costumes to the trance, everything seems to indicate that in this festival the uprising is about to begin. The nightmare becomes reality on waking. The dead have come back to life in a saturnalia, in which the god devours his own children. Goya, as the first painter of the modern age, showed in his Caprichos, Black paintings and The Disasters of War all the darkness of the human soul.  But, however in the half-darkness there is a faint glimmer.

The Voodoomania explores the possiblities of the créole imaginative world of the future. Maybe on Saturn as what the diaspora would sound like in the voice of Sun Ra. Maybe on the soil of Mars. Thus Barontini enchants us with a spell for everyone. Here the magic eases the disasters of history.

Johanna Caplliure

Text commissioned for the solo show Goya Voodoomania - Espai Tactel Gallery  (Valencia, 2019)

Courtesy of the Author and the Gallery.